
Horacio Silvestre Quiroga Forteza nace el 31 de diciembre de 1878 en Salto,
Uruguay.
En 1897 hace sus primeras colaboraciones en medios periodísticos.
En 1900 viaja a París.
Sus relatos eran breves, a menudo retratan a la naturaleza
como enemiga del ser humano bajo rasgos temibles y horrorosos.
En 1917 publica “Cuentos de amor, de locura y de muerte” y en 1919,
“Cuentos de la selva”, libro escrito para sus hijos.
Otras Obras:”Anaconda”, “El desierto”, “El salvaje”,
“Los arrecifes de corral”, “El Salvaje” y otros.
El 19 de febrero de 1937 se tomo un vaso de cianuro poco después
de enterarse que sufre de cáncer gástrico.

•La tortuga gigante.
•El paso del Yabebirí.
• La abeja haragana.
•El loro pelado.
•Historias de dos cachorros de coatí
y de dos cachorros de hombre.
•La guerra de los yacarés.
•Las medias de los flamencos.
•La gama ciega.


Había una vez cinco yacarés y un viejo que estaban a la orilla del río.
De repente oyeron un ruido extraño, pudieron ver una nube negra como nunca habían visto jamas.
Al rato la nube se agrandó más, mucho más y se asustaron.
El viejo sabio dijo:
- Es una ballena y no puede seguir pasando por aquí porque moriremos todos.
Un yacaré dijo:
- No parece una ballena.
Otro yacaré dijo:
- Parece una locomotora.
El viejo sabio dijo:
- Esperaremos hasta el otro día.
Al otro día seguía pasando la locomotora y el viejo sabio grito:
-¡Haremos un dique!
Arrancaron miles de árboles fuertes y la punta de los árboles los afilaron.
Cada tronco estaba separado por un metro y esperaron a que llegara la locomotora.
De lejos vieron que era un gran barco, cuando llego bajaron un bote con marineros y el capitán.
El capitán grito:
- ¡Saquen el dique!
Los yacarés dijeron:
- No lo sacaremos.
El capitán dijo:
- Entonces lo volaremos.
Al rato vino un barco, era enorme.
No era el mismo barco tenia cañones, empezaron a tirar misiles, los yacarés se
asustaron y salieron corriendo.
El dique se rompió en mil pedazos.
Decidieron hacer otro dique más fuerte, de vuelta lo volaron.
Escribimos parte del cuento de Horacio Quiroga, si quieres saber el final tendrás que leerlo. Esperamos tu comentario sobre el final del cuento.


Había una vez un hombre, que vivía en un bosque. El era un cazador.
Un día una tortuga muy grande se acercó al lago a beber agua. Un tigre se la quería comer y la mordió en el cuello. El hombre vio a la tortuga lastimada y mato al tigre. Llevo a la tortuga a su cabaña, para curarla. Le lavaba las heridas, la vendaba y la alimentaba hasta que se curo.
Días después el hombre tenía fiebre y la tortuga lo cargó en su caparazón, para llevarlo al médico de la ciudad. Cansada de tanto caminar por fin llego a la ciudad. El hombre se curo después de tomar los remedios que le mando el médico. A la tortuga la llevaron al zoológico porque ya se habían extinguido casi todas. El hombre la iba a visitar todos los días.
Te contamos el cuento de Horacio Quiroga brevemente, ¿lo leíste? ¿Qué parte te gusto más?
ALUMNOS DE 4º AÑO
Había una vez una banda de loros que vivían en el monte de mañana iban a comer choclos a la chacra y de tarde iban a comer naranjas. Hacían gran barullo con sus gritos y tenían un loro centinela en los árboles Había una vez una banda de loros que vivían en el monte de mañana iban a comer choclos a la chacra y de tarde iban a comer naranjas. Hacían gran barullo con sus gritos y tenían un loro centinela en los árboles más altos, para vigilar. Los loros son tan dañinos como la langosta, porque abren los choclos para picotearlos, los que, después, se pudren con la lluvia. Y en ese momento los loros son ricos para comer guiso, los peones los cazaban a tiros. Un día un hombre bajo de un tiro a un loro centinela, el que callo herido y peleo un buen rato antes de dejarse agarrar, lo llevaron al hogar y se lo dieron a los hijos de su patrón, los chicos lo curaron porque no tenia mas que un ala rota. El loro se curo bien, y se amanso. Se llamaba Pedrito. Aprendió a dar la pata; le gustaba estar en el hombro de las personas y con el pico le gustaba hacerles cosquillas en la oreja. Vivía suelto y pasaba todo el tiempo en los naranjos y eucaliptos del jardín. Le gustaba también burlarse de las gallinas. A las cuatro o cinco de la tarde, que era la hora de tomar el té en la casa, el loro también entraba en el comedor, se subía con el pico y las patas por el mantel, a comer pan mojado en leche. Este cuento continuara. Me meto por un agujerito y salgo por el otro si este cuento les gusto otro día le contamos otro.
les mas altos, para vigilar. Los loros son tan dañinos como la langosta, porque abren los choclos para picotearlos, los que, después, se pudren con la lluvia. Y en ese momento los loros son ricos para comer guiso, los peones los cazaban a tiros. Un día un hombre bajo de un tiro a un loro centinela, el que callo herido y peleo un buen rato antes de dejarse agarrar, lo llevaron al hogar y se lo dieron a los hijos de su patrón, los chicos lo curaron porque no tenia mas que un ala rota. El loro se curo bien, y se amanso. Se llamaba Pedrito. Aprendió a dar la pata; le gustaba estar en el hombro de las personas y con el pico le gustaba hacerles cosquillas en la oreja. Vivía suelto y pasaba todo el tiempo en los naranjos y eucaliptos del jardín. Le gustaba también burlarse de las gallinas. A las cuatro o cinco de la tarde, que era la hora de tomar el té en la casa, el loro también entraba en el comedor, se subía con el pico y las patas por el mantel, a comer pan mojado en leche. Este cuento continuara. Me meto por un agujerito y salgo por el otro si este cuento les gusto otro día le contamos otro.
ALUMNOS DE 5ºB
Autores: Edmundo Prati (1889- 1970), Gervasio Furest Muñoz y Enrique Lussich, uruguayos
Fecha de inauguración: 1938.
Ubicación: Prado, sobre la Avda. Delmira Agustini.
Material empleado: Bronce.
Material del basamento: Granito rosado.
Descripción: Grupo de los cuatro charrúas con sus vestimentas características, rodeando un fogón en el que se calienta un caldero.

Se pretendía homenajear a esa raza valiente.
Estos 4 charrúas fueron llevados en situación de cautiverio a París en 1833.. Ellos son: Vaimaca Perú(cacique), Tacuabé(guerrero), Senaqué(curandero) y Guyunusa(esposa de Tacuabé) que tiene un niño en brazos.
Los indígenas están con sus vestimentas alrededor de un fogón en el que se calienta un pequeño caldero.
ALUMNOS DE 4 OBTUVIERON LA INFORMACIÓN Y LA IMAGEN EN INTERNET.